Estudio de la pisada
El análisis biomecánico de la pisada o marcha es una serie de pruebas diagnósticas realizadas con tecnología avanzada, que nos permite prevenir posibles patologías y lesiones en los pies, así como su relación con otras partes del cuerpo como las rodillas, caderas y columna vertebral.
¿En qué consiste el estudio de la pisada?
- Anamnesis: Entrevista personal y recopilación de datos clínicos relevantes.
- Exploración muscular y articular en camilla.
- Exploración en bipedestación: Realización de pruebas clínicas.
- Estudio de la huella plantar mediante plataforma de presiones: Evaluación de los puntos de máxima presión, el centro de gravedad y la estabilometría (estabilidad).
- Estudio en dinámica: Observación de la pisada al caminar, grabada a cámara lenta.
El objetivo principal de este estudio es prevenir lesiones asociadas a un apoyo inadecuado del pie, tanto musculares como osteoarticulares. Entre estas lesiones se incluyen esguinces de tobillo, sobrecarga muscular, tendinitis y metatarsalgias.
El análisis biomecánico de la pisada permite identificar ciertos trastornos biomecánicos, tales como:
- Pronación, con una inclinación hacia adentro.
- Supinación, con una inclinación hacia afuera.
- Problemas de movilidad en el tobillo.
- Acortamiento de la musculatura posterior.
- Desviaciones pélvicas.
- Falta de simetría en los miembros inferiores y la columna, así como posibles diferencias de carga entre un miembro y otro.
- Asimetrías en las caderas.
La importancia de estudiar la pisada
Lo más significativo es que la información obtenida permite corregir ciertos trastornos en la pisada, lo cual ayuda a prevenir lesiones no solo en los pies, sino también en otras estructuras como las rodillas, caderas y columna.