Infiltraciones
La infiltración es una técnica muy utilizada en podología para tratar tejidos o estructuras dañadas, favoreciendo la curación y aliviando el dolor en la zona tratada. Este tipo de terapia se emplea principalmente en afecciones inflamatorias de tejidos blandos. Dependiendo de la patología a tratar, se pueden usar diferentes medicamentos o soluciones (corticoides, colágeno, ácido hialurónico, etc.).
Patologías tratadas con infiltraciones podológicas:
- Fascitis Plantar: Una de las patologías más comunes en consulta, generalmente de origen biomecánico. En estos casos, se puede combinar la infiltración con el uso de plantillas ortopédicas personalizadas.
- Neuroma de Morton: Es un engrosamiento del nervio digital plantar causado por la compresión de las cabezas de los metatarsianos, que provoca inflamación y dolor. La infiltración con corticoides es muy eficaz en estos casos.
- Metatarsalgias: Otra patología frecuente en consulta. Según el tipo de metatarsalgia y la causa del dolor, el medicamento a infiltrar variará. La combinación de infiltraciones para desinflamar o reparar el tejido dañado y el uso de plantillas personalizadas ofrece excelentes resultados.
- Tendinitis Aquílea o Tendinitis de Aquiles: Usual en atletas, corredores y saltadores. Los tratamientos conservadores como la técnica RICE (Reposo, Hielo, Compresión y Elevación), estiramientos y ejercicios excéntricos supervisados por un profesional, así como el uso de plantillas, son los más recomendados. En casos persistentes, las infiltraciones con colágeno o ácido hialurónico pueden ser efectivas.
¿Duele una infiltración en el pie?
El calibre de la aguja utilizada es generalmente muy pequeño en las patologías más dolorosas. Normalmente se realiza un bloqueo anestésico en la zona a infiltrar para minimizar el dolor y trabajar la zona.
Reposo posterior:
Después de la infiltración, se recomienda al paciente un reposo relativo de 24 a 48 horas, aplicar frío en la zona y seguir las indicaciones del podólogo. Siempre se firma un consentimiento informado, donde se explican los beneficios y los posibles efectos adversos, que aunque raros, pueden ocurrir.
En resumen, la infiltración es una técnica muy efectiva para tratar patologías que no han respondido a métodos más conservadores (ejercicios, vendajes, plantillas), ofreciendo muy buenos resultados y siendo en muchas ocasiones el tratamiento definitivo para la patología del paciente.